Llevo buena parte de la novela y mi sensación, a día de hoy, podría resumirse en un "sí, pero no".
Sí, porque reconozco que estamos ante una novela diferente y con una propuesta muy particular. David Uclés mezcla historia, imaginación, humor, realismo y elementos fantásticos para acercarnos a la Guerra Civil española desde una perspectiva poco convencional.
Pero no, porque, al menos en mi caso, me está costando mucho engancharme a la historia.
Y eso es algo que como lectora, me parece importante contar. Porque a veces hablamos de libros como si solo existieran dos posibilidades: nos encantan o no nos gustan. Y este libro está siendo para mí un territorio intermedio.
Hay momentos en los que disfruto de la forma de escribir de Uclés, de esa manera tan particular de mezclar lo real con lo imaginario. Sin embargo, la novela se me está haciendo larga.
Hay muchos personajes, muchas historias y una narración que se toma su tiempo. Y aunque entiendo que todo ello forma parte de la propuesta del autor, en algunos momentos siento que la lectura avanza despacio y me cuesta mantener esa necesidad de seguir leyendo.
Porque una cosa es reconocer que un libro está bien escrito y otra muy distinta sentir que tienes ganas de volver a él cuando lo dejas. Con La península de las casas vacías me está ocurriendo eso, no siempre tengo esa necesidad de saber que viene después. Hay momentos en los que leo más por terminar el capítulo que por ese deseo de "una página más".
Quizá también tenga que ver con mis expectativas. Había escuchado hablar mucho de esta novela y tenía curiosidad por descubrirla. Tal vez esperaba encontrar una historia que me atrapara desde el principio y, por ahora, no está siendo así. Eso no significa que piense que sea una mala novela. Al contrario. Creo que la historia tiene mucho detrás y que la propuesta de Uclés es original y arriesgada. Simplemente no todos los libros nos encuentran en el momento adecuado.
Hay libros que nos fascinan por su historia. Otros por la forma en la que están escritos. Y algunos nos interesan mucho pero no consiguen emocionarnos o atraparnos como esperábamos.
La península de las casas vacías está, de momento, en ese último grupo para mí.
Eso sí, todavía no he terminado la novela y quizá mi opinión cambie cuando la termine. Así que continúo con ella, con curiosidad por descubrir si ese "sí, pero no" termina convirtiéndose en un "sí"... o se queda definitivamente en ese punto intermedio.
Y quizá ahí esté también lo bonito de compartir lecturas: no todos sentimos lo mismo ante un mismo libro.
Por ahora, La península de las casas vacías y yo seguimos conociéndonos. Veremos qué pasa cuando lleguemos al final.
¿La habéis leído? ¿Os enganchó desde el principio o también os costó entrar en la historia?
