Mis cuentos

EL CUMPLEAÑOS DE ÁGATA

La gatita Ágata, esta muy contenta, hoy da una fiesta.
Es su cumpleaños y vendrán todos sus amigos para celebrarlo.
Ágata se pone manos a la obra y limpia toda la casa, la adorna con globos de colores y muchas flores.
Luego prepara bocadillos, naranjada y un pastel de chocolate y miel.
Ya esta todo preparado y, antes de que lleguen sus amigos, ágata se acicala, se pone su vestido nuevo y se sienta a esperar.
Por fin llega la gallina Rufina, su mejor amiga, que le trae de regalo: una cinta de color lila.




Los siguientes en llegar son, el conejo Cornelio y el gato Tomás.
-¡Feliz cumpleaños, Ágata!- gritan al compás.
Le traen de regalo, un pañuelo rojo y un bolso blanco.
Luego llegan, la ardilla Rufina y el loro Pampón, que le regalan unas lindas flores y un bonito jarrón.
Empieza la fiesta ¡que gran ilusión!
Mas tarde, Cornelio coge su guitarra, y todos cantan feliz cumpleaños a la gatita Ágata.
Juntos degustan con gran interés la rica tarta de chocolate y miel.




-¡Que buena esta!- dice la gallina Rufina toda ella muy fina.
La fiesta se ha terminado, y todos se marchan a descansar, todos menos el gato Tomás.
-¡Ágata que guapa estas!- le dice el gato muy zalamero- estaba pensando si conmigo te querrías casar.
-¿Casarme contigo? lo tendré que pensar.
Y el gato se marcha con las orejas gachas, pues la gatita no le ha querido contestar.
Al día siguiente muy de mañana, la linda gatita después de desayunar, se pone su cinta de color lila, coge su bolso nuevo y se va a pasear.
Sin darse cuenta, coge el camino que lleva a casa del gato  Tomás, y allí le encuentra dispuesto para ir a trabajar.
-¡Buenos días, Tomás!- saluda Ágata muy recatada- he pensado durante la noche, lo que me dijiste ayer y, he decidido que casarme contigo me gustara.
La gatita Ágata, se casó con el gato Tomás, y de esta forma se hizo realidad el deseo que pidió antes de las velas de su tarta soplar.

                                                                Autora: Toñi García Ruíz
                                                                Dibujos: Toñi García Ruíz



LA BRUJITA BIBIANA  

Bibiana es una bruja muy divertida,vuela en una escoba y en vez de varita, tiene una piruleta;su  gato se llama Salero y tiene un sapo llamado Puchero.
La casa de Bibiana está hecha de coral, que ella misma ha traído desde el mar.
-¡Vamos a ver que hay para desayunar!-dice Bibiana una mañana.
Y haciendo un conjuro, como hacen las brujas:
-¡Piruletín,piruletón,un buen desayuno quiero yo!
Leche,zumo y un gran pastel,Bibiana hace aparecer.



Todas las mañanas después de desayunar,Bibiana coge su escoba y se va a volar.
-¡Buenos días Bibiana!-la saludan los pajaritos al verla pasar.
-¡Buenos días,amiguitos!-contesta ella siempre contenta.
¿Y a que se dedica? pensareis todos.
Naturalmente, a recoger ingredientes para sus conjuros,remedios y pociones.
¿Que cuales son? pues,rabos de lagartija,plumas de cuervo,dientes de serpientes,babas de caracol,alas de murciélago y dientes de león.

Al atardecer,Bibiana vuelve a casa y se toma un té,se sienta en el porche y se pone a leer,historias de brujas y duendes también.
Cuando sale la luna,saluda a Bibiana y le recuerda que hay que irse a la cama.
Se quita el sombrero y se pone el pijama.




-¡Buenas noches Salero!-dice Bibiana-¡Buenas noches Puchero!-y se mete en la cama.
Da vueltas y vueltas,no puede dormir,por que una lechuza no para de chistar:
-¡Chist,chist,chist!
La pobre Bibiana no sabe que hacer,para que la lechuza se calle de una vez,coge su piruleta mágica y dice:
-¡Piruletín,piruletón,que se calle esa lechuza quiero yo!
Y desde ese momento ya puede dormir,pues la lechuza ya no chista:
-¡Chist,chist,chist!

                                                                Autora: Toñi García Ruíz




OREJAS EL CONEJO


Orejas, es un pequeño conejo de campo, que vive con sus papás y sus hermanos en una pequeña madriguera junto al tronco de un árbol, en un precioso prado.


Cuando llega la primavera, Orejas y sus hermanos, corren por el prado jugando entre las amapolas, las margaritas y los dientes de león.
A todos los habitantes del prado, les gusta la primavera. Atrás quedan las lluvias y el frío invierno.
Los conejitos tienen prohibido alejarse mucho de casa, pues cerca merodea un halcón que desde las ramas mas altas de un olmo cercano, acecha para atraparlos, pues ya sabéis que a los halcones les gustan mucho los conejos.
Pero un día Orejas se distrajo corriendo detrás de una mariposa y, sin darse cuenta se alejó de la madriguera. El halcón que acechaba en su atalaya, se abalanzo sobre él veloz como un rayo; el conejito no se dio cuenta hasta que ya lo tenía muy cerca y presa del miedo se quedó paralizado, sin saber que hacer.Pero el halcón falló en su intento y se estrelló contra el suelo; entonces Orejas corrió tan deprisa como pudo y se metió entre unas zarzas que había cerca, se acurrucó allí y esperó a que el halcón se marchara. Entre las ramas llenas de espinas podía ver al pájaro volando sobre su escondite, esperando que saliera para poder atraparlo.
Orejas decidió que esperaría todo el tiempo que fuera necesario y sin darse cuenta se quedó dormido.
No sabía muy bien cuantas horas habían pasado, cuando despertó, pero ya no veía al halcón entre las ramas, pues se había hecho de noche y empezaba a refrescar.
Estaba muy asustado, pero armándose de valor empezó a caminar.
Tampoco supo cuantas horas estuvo caminando aquella noche, aunque a él le parecieron años.

Orejas se puso muy contento y corrió junto a su padre que lo recibió con los brazos abiertos. Juntos y en silencio volvieron a casa.
Cuando su madre los vio, se puso a llorar y sus hermanos le rodearon saltando de alegría.
Orejas se sentó entre ellos y les contó todo lo que le había pasado.
Por la mañana, cuando salió el sol, el conejito fue de nuevo a jugar con sus hermanos, pero ésta vez tuvo mucho cuidado de no alejarse y de hacer caso a sus padres, pues ellos siempre tienen razón cuando nos prohíben algo y quieren para nosotros lo mejor.


                                                             Autora: Toñi García Ruiz


LA MARIPOSA LILÍ


Lilí, la mariposa, vive dentro de una flor, en un verde prado, lejos de la ciudad.
Todas las mañanas cuando se levanta, se lava la cara con una gota de rocío, desayuna un poquito de néctar y se va volando a dar su paseo matutino.
Cerca del viejo arce, ve a sus amigas Trisa y Tras, dos abejitas que trabajan sin parar.
-¡Hola Trisa!, ¡hola Tras!-saluda Lilí-¡Quereis venir a jugar conmigo?
-No podemos Lilí, estamos trabajando-contesta Tras.
-¡Eso, estamos trabajando!- dice Trisa, que siempre repite lo que dice Tras.
Y siguen trabajando muy aplicadas.
Lilí sigue su camino y al pasar cerca del río, ve a su amiga la libélula Lula.
-¡Hola, Lula!-saluda-¿quieres jugar un ratito?
-Bueno-contesta la libélula-te hecho una carrera hasta el prado de las amapolas.
Y se van volando, una detrás de la otra.
De repente, Lula que vuela delante, oye a Lilí pedir ayuda; cuando se da la vuelta para ver que es lo que pasa, ve a Lilí atrapada en una tela de araña. Lula quiere ayudarla pero no puede y apunto está de quedar atrapada ella también.
-¡No te preocupes Lilí!-intenta consolarla- iré corriendo a pedir ayuda y te sacaremos de ahí.
La libélula se marcha a toda prisa y por el camino se encuentra con el señor Saltamontes, que come tranquilamente unas hojas tiernas; después de explicarle lo que ha ocurrido y pedirle su ayuda, sigue volando para ver si encuentra a alguien más que pueda ayudarla a salvar a Lilí.
Un poco mas adelante, Lula encuentra al escarabajo Pepo, que enseguida se ofrece para ayudar a la mariposa.
Cuando llegan al lugar donde Lilí se encuentra atrapada, el escarabajo y el saltamontes trepan por el tronco del árbol hasta llegar a la tela de araña y entre los dos consiguen romperla, justo cuando doña Araña se disponía a zampársela.
-Pero ¿qué hacéis? ¡me habéis roto mi tela de araña1 con el trabajo que me costó tejerla-se queja la araña.
Y todos salen pitando de allí.
-¡Gracias amigos! si no hubiera sido por vosotros, me habría convertido en la cena de esa vieja araña-les agradece Lilí.
Ya empieza a caer la tarde y cada uno se marcha para su casa, pronto se hará de noche; Lilí se despide de sus amigos y vuelve a su flor. De vuelta a casa va pensando en lo importante que es tener buenos amigos con los que poder contar cuando lo necesitas, y ella por suerte los tiene, por lo que se siente muy afortunada.
Una vez en su flor se acurruca y se duerme feliz.

                                                Autora: Toñi García Ruiz
                                                Dibujos: Toñi García Ruiz

3 comentarios:

  1. Estan muy chulos los cuentos me los lei todos con mucha ilusion sobre todo me ha gustado mas el del cumpleaños de agata esta mas bonito para mi.

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  2. Soy Maria

    Tengo 7 años, y me ha gustado el cumpleaños de Agata.

    gracias

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  3. hola somos luna y estrella y nos ha gustado mucho los cuentos ademas de leerlos nos han dado informacion de lo que queremos ser de mayor
    gracias
    tenemos 3 años y luna quiere ser una mariposa y yo estrella quiero ser un alcón

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